martes, 5 de enero de 2010
Pienso 1
Acabo de apagar la tele. Son las 2:30 am. Mirando la ciudad por el balcón pienso en mi padre y su soledad. Pienso en el que estoy queriendo y está lejos. Pienso en mí y en mi futuro. Pienso en este año 2010 que comienza. Supuestamente soy maduro y profesional. Debo confesar señores que siento miedo. Todo me es incierto. Pienso. Son las 2.30 am. Recién apagué la tele. Pienso y miro la ciudad. Pienso. A la mañana siguiente un miedo me despierta. Pienso. Salgo a mirar por el balcón y un chico se acaba de quitar la vida. Pienso y una madre acaba de perder a su hijo. Pienso y todo me es incierto. Pienso. Y pienso que lo único que quiero es abrazarte y no estás.
sábado, 26 de diciembre de 2009
Victoria Roma
No sé.
¿Cómo se llama eso cuando sintes que todas las canciones que escuchas te hablan de esa persona?, ¿cómo se llama eso cuando lees una novela y sientes que la historia del libro es lo mismo que te está ocurriendo a ti?, ¿cómo se llama eso cuando a pesar que han pasado meses sigues sintiendo y pensando en que las canciones, las novelas, los libros, los personajes, el día a día, lo que te ocurre, lo que no te ocurre, lo que no debería ocurrirte, lo que debería ocurrirte, lo que comes, lo que conversas con tu perro, lo que compartes con tus papás, cómo se llama cuando todo gira en torno a esa persona?, ¿cómo rechucha se llama eso que sientes cuando escribes palabras como estas que sabes que parecen sacadas de guión de teleserie venezolana? Sé que es patético, pero aguántate la risa porfavor y no me odies.
Y se lo conté. Después de tantos años lo hice al fin. Pero hizo lo que me han hecho hasta ahora; se paró, se dio la media vuelta y se fue sin decir nada.
No sé.
Me siento solo y te necesito. Sé que están los amigos, pero no me refiero a esa soledad, si no a la que tú puedes llenar y no podemos.
No sé.
Te extraño y te necesito n*ñ* m*l*. Y me atrevo a decirlo porque es lo más fresco, real y sincero que he sentido. ¿Qué hago con esto nuevo que nació en mí?, ¿dejo que pase el tiempo y lo dejo de alimentar hasta que quede flaquito y muera como un niño de África? Me da terror el solo hecho de pensarlo, pero aunque lo intentara sé que fallaría porque tratar de sobrevivir y alimentarse es instinto natural. Con todo lo que ha pasado se me hace que tratas de olvidarme, de que cada día que pasa mi imagen en tu mente se vaya borrando y así los sentimientos. ¿Por que tú puedes hacerlo y yo no? Espero estar equivocado. ¿Por qué nos pasa esto? (¿puedo ocupar "nos pasa" o debería ocupar "me pasa"?) La cosa es que no sé. Yo sólo lo vivo. Perdóname por escribir esto, es que a veces ecribir me hace bien, no me queda otra y te juro que eres y serás lo más importante que haya estado en este blog, nadie se compara contigo, todo lo antes escrito es chulería más barata aún. Cómo se han ido volando ingrato las raudas horas de un tiempo cruel, hoy de ti lejos y en otro campo y de ti amigo tan cerca ayer. Ayer tu mano sentí en la mía con ardorosa y grata presión. Oye en los hayes de ardiente brisa a tus oídos irá mi voz, porque tu ausencia es tan cruel dolor.
No seas incrédulo. Esa noche que me llamaste sí estaba pensando en ti, es lo que he estado haciendo desde que te conocí. ¿Qué más puedo hacer para que me creas?
¿Oye?, ¿por que no vienes a hacer tuto conmigo?, la vista es hermosa y hay harto espacio p...ya, ya..ya sé que te carga que te diga esto.
Ya, estoy dando jugo, mejor me voy a leer la novela de Mario Vargas Llosa, "Travesuras de la niña mala". Y otra cosa, Vargas Llosa no está muerto, caíste en mi trampa, descubrí tu ignorancia literaria ;) Chao n*ñ* m*l*, mi P*n P*n, m*l*l*, mi p*rr* gu*ch*, z*rr*n! Te voy a estar esperando con ese mismo té.

¿Cómo estuve? Creo que comenzaré a vender guiones para teleseries venezolanas. Interesados contáctense conmigo.
Así como este video hemos sido:
¿Cómo se llama eso cuando sintes que todas las canciones que escuchas te hablan de esa persona?, ¿cómo se llama eso cuando lees una novela y sientes que la historia del libro es lo mismo que te está ocurriendo a ti?, ¿cómo se llama eso cuando a pesar que han pasado meses sigues sintiendo y pensando en que las canciones, las novelas, los libros, los personajes, el día a día, lo que te ocurre, lo que no te ocurre, lo que no debería ocurrirte, lo que debería ocurrirte, lo que comes, lo que conversas con tu perro, lo que compartes con tus papás, cómo se llama cuando todo gira en torno a esa persona?, ¿cómo rechucha se llama eso que sientes cuando escribes palabras como estas que sabes que parecen sacadas de guión de teleserie venezolana? Sé que es patético, pero aguántate la risa porfavor y no me odies.
Y se lo conté. Después de tantos años lo hice al fin. Pero hizo lo que me han hecho hasta ahora; se paró, se dio la media vuelta y se fue sin decir nada.
No sé.
Me siento solo y te necesito. Sé que están los amigos, pero no me refiero a esa soledad, si no a la que tú puedes llenar y no podemos.
No sé.
Te extraño y te necesito n*ñ* m*l*. Y me atrevo a decirlo porque es lo más fresco, real y sincero que he sentido. ¿Qué hago con esto nuevo que nació en mí?, ¿dejo que pase el tiempo y lo dejo de alimentar hasta que quede flaquito y muera como un niño de África? Me da terror el solo hecho de pensarlo, pero aunque lo intentara sé que fallaría porque tratar de sobrevivir y alimentarse es instinto natural. Con todo lo que ha pasado se me hace que tratas de olvidarme, de que cada día que pasa mi imagen en tu mente se vaya borrando y así los sentimientos. ¿Por que tú puedes hacerlo y yo no? Espero estar equivocado. ¿Por qué nos pasa esto? (¿puedo ocupar "nos pasa" o debería ocupar "me pasa"?) La cosa es que no sé. Yo sólo lo vivo. Perdóname por escribir esto, es que a veces ecribir me hace bien, no me queda otra y te juro que eres y serás lo más importante que haya estado en este blog, nadie se compara contigo, todo lo antes escrito es chulería más barata aún. Cómo se han ido volando ingrato las raudas horas de un tiempo cruel, hoy de ti lejos y en otro campo y de ti amigo tan cerca ayer. Ayer tu mano sentí en la mía con ardorosa y grata presión. Oye en los hayes de ardiente brisa a tus oídos irá mi voz, porque tu ausencia es tan cruel dolor.
No seas incrédulo. Esa noche que me llamaste sí estaba pensando en ti, es lo que he estado haciendo desde que te conocí. ¿Qué más puedo hacer para que me creas?
¿Oye?, ¿por que no vienes a hacer tuto conmigo?, la vista es hermosa y hay harto espacio p...ya, ya..ya sé que te carga que te diga esto.
Ya, estoy dando jugo, mejor me voy a leer la novela de Mario Vargas Llosa, "Travesuras de la niña mala". Y otra cosa, Vargas Llosa no está muerto, caíste en mi trampa, descubrí tu ignorancia literaria ;) Chao n*ñ* m*l*, mi P*n P*n, m*l*l*, mi p*rr* gu*ch*, z*rr*n! Te voy a estar esperando con ese mismo té.
¿Cómo estuve? Creo que comenzaré a vender guiones para teleseries venezolanas. Interesados contáctense conmigo.
Así como este video hemos sido:
lunes, 26 de enero de 2009
"Don't Bother, i'll be fine"
Vemos a un joven parado en una esquina de alguna calle de Santiago. Viste ropas como que en cualquier momento te va a asaltar. Es de noche y está solo, más solo que nunca, que nunca. En algún minuto de esa noche otro joven, muy distinto al primero, viene caminando solo y apurado. Cuando el chico que puede asaltar ve pasar al otro chico le dice:
• Joven solo: hermanito! ¿Un cigarro?!
• Joven apurado: (niega con la cabeza)
• Joven solo: ¡¿y el celular?!
El joven apurado huye como si hubiese visto al diablo y desaparece como apareció.
• Joven solo: …y tú número?
Y todo sigue igual en nuestro incomprensible Santiago.
Excusas:

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• Joven solo: hermanito! ¿Un cigarro?!
• Joven apurado: (niega con la cabeza)
• Joven solo: ¡¿y el celular?!
El joven apurado huye como si hubiese visto al diablo y desaparece como apareció.
• Joven solo: …y tú número?
Y todo sigue igual en nuestro incomprensible Santiago.
Excusas:

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jueves, 27 de noviembre de 2008
411
El es mayor que el jovencito. Son dos entre varios más.
EL: ¿por qué me mirabas tanto en la micro?
EL JOVENCITO: No sé. Te vi. Me gustó tu cara, tu cuerpo, tus manos fuertes, tu barba y tu mirada severa; de hombre. Sentí que me podías proteger. Pensé que podría llegar a mirar tu lindo rostro durante muchos años. Sentir tu barba. Te imaginé mío, y por sobre todo, yo siendo tuyo. Te imaginé a mi lado por muchos años; vivir juntos, tocarnos, desayunar juntos.
No sé. Todo eso me lo imaginé mientras te miraba ese día en la micro. No te enojes conmigo, en imaginar no hay crimen. Por un minuto me imaginé toda mi vida contigo. ¿Te das cuenta? Toda mi vida sólo vivió por un minuto. Y tú nunca lo supiste. Y yo no te conozco. ¿Te puedo decir algo más?
EL: Sí…por supuesto.
EL JOVENCITO: Nunca me olvidé del libro que ibas leyendo, ni del lunar que parecía una eterna lágrima en tu cara.
EL: ¿Sabes?... mientras me mirabas y leía ese libro pensé en sacarme el anillo y tirarlo por la ventana, cerrar el libro, sacarme el sombrero y decirle adiós a mi hija, despedirme de ellas.
EL JOVENCITO: Te amo.
EL: Qué suerte que en tu mente puedas entender mi idioma, porque yo no sé hablar español. Qué suerte que en Chile enseñen inglés.
EL JOVENCITO: I love you.
EL: ¿por qué me mirabas tanto en la micro?
EL JOVENCITO: No sé. Te vi. Me gustó tu cara, tu cuerpo, tus manos fuertes, tu barba y tu mirada severa; de hombre. Sentí que me podías proteger. Pensé que podría llegar a mirar tu lindo rostro durante muchos años. Sentir tu barba. Te imaginé mío, y por sobre todo, yo siendo tuyo. Te imaginé a mi lado por muchos años; vivir juntos, tocarnos, desayunar juntos.
No sé. Todo eso me lo imaginé mientras te miraba ese día en la micro. No te enojes conmigo, en imaginar no hay crimen. Por un minuto me imaginé toda mi vida contigo. ¿Te das cuenta? Toda mi vida sólo vivió por un minuto. Y tú nunca lo supiste. Y yo no te conozco. ¿Te puedo decir algo más?
EL: Sí…por supuesto.
EL JOVENCITO: Nunca me olvidé del libro que ibas leyendo, ni del lunar que parecía una eterna lágrima en tu cara.
EL: ¿Sabes?... mientras me mirabas y leía ese libro pensé en sacarme el anillo y tirarlo por la ventana, cerrar el libro, sacarme el sombrero y decirle adiós a mi hija, despedirme de ellas.
EL JOVENCITO: Te amo.
EL: Qué suerte que en tu mente puedas entender mi idioma, porque yo no sé hablar español. Qué suerte que en Chile enseñen inglés.
EL JOVENCITO: I love you.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Carta a un amigo católico.
Qué debe hacer entonces un homosexual con su vida? me carga ocupar conceptos como "homosexual" o "gay" ya que creo son etiquetas que el "sistema" necesita ponerle a las personas para poder clasificarlas y ordenarlas en su asqueroso "orden social". Un homosexual debe entonces negar su naturaleza? Digo naturaleza ya que la sexualidad no se escoge, ni mucho menos es una "opción", porque si fuese así, creo que optarían por ser "heterosexuales" y no tener problemas con este asqueroso sistema. Debe entonces un ser humano que ama a otro de su mismo sexo quitarse la vida? Porque ni un psicólogo, ni un siquiatra tienen que ver en el tema, amar a un ser humano del mismo sexo NO ES UNA ENFERMEDAD. "Chanfle!, verdad que tampoco se pueden quitar la vida, porque se irían al infierno también", qué complicada pone las cosas la iglesia católica, no? Pero es su tarea dentro del sistema; son los encargados de sembrar el terror en el alma, para que el pobre hombre sistémico no sea un virus ni un revolucionario dentro de la estructura, porque esa es su tarea, como el poder judicial tiene su tarea, como el poder legislativo la tiene, como la medicina la tiene (curar a los trabajadores del sistema para que no se les mueran y sigan trabajando), a tratar de insertar a los "falladitos" para que claro "miren! el sistema es bueno! todos somos bienvenidos y útiles en él". Los rebeldes y los disconformes son tratados como basura para ser re-educados y re-insertados en la sociedad, ejemplo la película LA NARANJA MECANICA.
Qué rabia sentir que se creen dueños de la verdad y que tienen el poder de juzgar y calificar a la gente. QUE SE CREEN? YA SON PARTE DE ESTA POSTMODERNIDAD, DE ESTA ERA DEL ABISMO, VACIO Y DONDE TODO ES VIRTUAL Y LIQUIDO, SON PARTE DEL "MERCADO".
Gracias a Dios que pude ser educado en un colegio católico, para poder aprender, conocer ese mundo, y ahora rechazarlo con alegría y ser sincero conmigo mismo.
Espero que esto lo lea alguien que alguna vez haya sentido cariño por mí, haya compartido momentos de verdad conmigo, haya sentido que alguna vez no lo dejé solo y lo acompañé en momentos en que lo necesitaba, espero que sigan sintiendo lo mismo por mí después de haber leído esto, porque yo sí sigo sintiendo lo mismo. Y si no es así, me escriba y me diga con toda su verdad: "LO SIENTO AMIGO, DEBO NEGAR LA AMISTAD QUE HUBO".
Qué rabia sentir que se creen dueños de la verdad y que tienen el poder de juzgar y calificar a la gente. QUE SE CREEN? YA SON PARTE DE ESTA POSTMODERNIDAD, DE ESTA ERA DEL ABISMO, VACIO Y DONDE TODO ES VIRTUAL Y LIQUIDO, SON PARTE DEL "MERCADO".
Gracias a Dios que pude ser educado en un colegio católico, para poder aprender, conocer ese mundo, y ahora rechazarlo con alegría y ser sincero conmigo mismo.
Espero que esto lo lea alguien que alguna vez haya sentido cariño por mí, haya compartido momentos de verdad conmigo, haya sentido que alguna vez no lo dejé solo y lo acompañé en momentos en que lo necesitaba, espero que sigan sintiendo lo mismo por mí después de haber leído esto, porque yo sí sigo sintiendo lo mismo. Y si no es así, me escriba y me diga con toda su verdad: "LO SIENTO AMIGO, DEBO NEGAR LA AMISTAD QUE HUBO".
sábado, 2 de agosto de 2008
Te me vas
sábado, 5 de julio de 2008
Fragmentos
¡Ya! ¡Sí sé! Estoy más flaco. No me lo sigan diciendo. Es que no me quiero pesar. Sería mucho más lindo si me preguntasen por qué estoy más flaco. Eso sí que sería lindo. Al parecer mi cuerpo no quiere seguir alimentándose como antes. Rechaza cualquier cosa que algún día será desechada, cualquier cosa que algún día ya no sea lo que es, cualquier cosa que se vaya. Cómo tú guapo, cómo tú. Tú has sido lo mejor que ha estado en mí. Tengo la sensación de que voy a desaparecer y mis costillas serán lo único de lo que me podré enorgullecer.
Hace nueve años que perdí mis rodillas. Sí. Pasé tres meses levantándome y sentándome con ayuda y con dolor. Sin poder pedir perdón. Sin poder hacer la posición del niño. Una tarde de primavera en séptimo básico mi mejor amiga me perseguía por la terraza del colegio, y yo, corría feliz de la vida sin saber que el destino me tenía preparado qué porrazo. El doctor dijo “tienes un pedazo del cartílago molido en ambas rodillas, no hay operación ni nada. Vivirás con esos cototos hasta la tumba”. Vivirás con ese dolor hasta la tumba. Cargarás con esas rodillas malas hasta la tumba. Llevarás la marca del dolor en ti hasta la tumba. Será mejor que te busques unas rodillas nuevas. ¿Alguien quiere compartir sus rodillas conmigo?
Cambiando de piel. Equilibrando. Avanzando. Tratando. Siempre me he sentido distinto a ellos. Es por eso que me voy. Como que no me creen. No puedo soportar ver cómo un joven deja pasar por delante de sus ojos la paternidad, el tesoro de ser padre. Que se pudra. Niño, qué ganas de traerte conmigo, pero lamentablemente la vida quiso que otro te diera la vida en vez de mí.
Mi patria es donde comí, el patio donde jugué, el colegio donde estudié, el almacén de al lado, la calle de mi pasaje, la cama de mi madre, el pecho de mi padre, las rodillas rotas, el cassette pirata, la feria del domingo, el atardecer del verano, la escondida con los chiquillos, el jugo seco, el chúpate el dedo, los dulces de a $1, las guagüitas, las sailor moon, el álbum y las láminas de los caballeros del zodiaco, el uniforme del colegio, la anotación positiva, los dientes de leche. Esa es mi patria. No un pedazo de tierra llamado Chile. Mi patria ya quedó atrás.
Necesito sangrar. Botar el néctar del dolor que se guarda en mi pecho. Necesito ver mi cara reflejada en las gotas de sangre que caen en el suelo de mi sala AT6. Mi reflejo en mi sangre es chiquitito. Así me sentí en el quinto mes del año mientras mis compañeras mostraban su ejercicio de actuación.
Yo no estaba preparado. Caminar aquella noche. Sentir el frío. Sentir que me querías. Sentir que me apoyaba en tus rodillas. Sentir todo eso me hizo pensar que después de nueve largos años la vida me había mandado las rodillas que tanto esperé. Pero no. Todo fue un lindo recuerdo, una hermosa anestesia para mis cartílagos.
Ahora soy un ser flaco, sin patria y sin rodillas que lo sostengan. Las penas se deben guardar en una partecita de tu cuerpo para así poder avanzar. Y recuérdalas con una brillante sonrisa y una triste lágrima de felicidad en tu cara.
Y yo te digo todo esto chico guapo. Hay que saber escuchar las verdaderas palabras del amor. Esas no se escuchan con los oídos. ¿Podrías adivinar con qué se escuchan? Es difícil saberlo.
¿Te cuento un secreto?, ¿sabes cuál es el lugar más triste del mundo? Una oficina de correos abandonada y llena de viejas cartas que nunca fueron entregadas, llenas de hermosas palabras y de sentimientos que nunca pudieron ver el reflejo del sol en los ojos de su destinatario; ese es el lugar más triste del mundo.
“Un niño que llora en el desierto; eso es el amor”
Pablo Neruda.
Hace nueve años que perdí mis rodillas. Sí. Pasé tres meses levantándome y sentándome con ayuda y con dolor. Sin poder pedir perdón. Sin poder hacer la posición del niño. Una tarde de primavera en séptimo básico mi mejor amiga me perseguía por la terraza del colegio, y yo, corría feliz de la vida sin saber que el destino me tenía preparado qué porrazo. El doctor dijo “tienes un pedazo del cartílago molido en ambas rodillas, no hay operación ni nada. Vivirás con esos cototos hasta la tumba”. Vivirás con ese dolor hasta la tumba. Cargarás con esas rodillas malas hasta la tumba. Llevarás la marca del dolor en ti hasta la tumba. Será mejor que te busques unas rodillas nuevas. ¿Alguien quiere compartir sus rodillas conmigo?
Cambiando de piel. Equilibrando. Avanzando. Tratando. Siempre me he sentido distinto a ellos. Es por eso que me voy. Como que no me creen. No puedo soportar ver cómo un joven deja pasar por delante de sus ojos la paternidad, el tesoro de ser padre. Que se pudra. Niño, qué ganas de traerte conmigo, pero lamentablemente la vida quiso que otro te diera la vida en vez de mí.
Mi patria es donde comí, el patio donde jugué, el colegio donde estudié, el almacén de al lado, la calle de mi pasaje, la cama de mi madre, el pecho de mi padre, las rodillas rotas, el cassette pirata, la feria del domingo, el atardecer del verano, la escondida con los chiquillos, el jugo seco, el chúpate el dedo, los dulces de a $1, las guagüitas, las sailor moon, el álbum y las láminas de los caballeros del zodiaco, el uniforme del colegio, la anotación positiva, los dientes de leche. Esa es mi patria. No un pedazo de tierra llamado Chile. Mi patria ya quedó atrás.
Necesito sangrar. Botar el néctar del dolor que se guarda en mi pecho. Necesito ver mi cara reflejada en las gotas de sangre que caen en el suelo de mi sala AT6. Mi reflejo en mi sangre es chiquitito. Así me sentí en el quinto mes del año mientras mis compañeras mostraban su ejercicio de actuación.
Yo no estaba preparado. Caminar aquella noche. Sentir el frío. Sentir que me querías. Sentir que me apoyaba en tus rodillas. Sentir todo eso me hizo pensar que después de nueve largos años la vida me había mandado las rodillas que tanto esperé. Pero no. Todo fue un lindo recuerdo, una hermosa anestesia para mis cartílagos.
Ahora soy un ser flaco, sin patria y sin rodillas que lo sostengan. Las penas se deben guardar en una partecita de tu cuerpo para así poder avanzar. Y recuérdalas con una brillante sonrisa y una triste lágrima de felicidad en tu cara.
Y yo te digo todo esto chico guapo. Hay que saber escuchar las verdaderas palabras del amor. Esas no se escuchan con los oídos. ¿Podrías adivinar con qué se escuchan? Es difícil saberlo.
¿Te cuento un secreto?, ¿sabes cuál es el lugar más triste del mundo? Una oficina de correos abandonada y llena de viejas cartas que nunca fueron entregadas, llenas de hermosas palabras y de sentimientos que nunca pudieron ver el reflejo del sol en los ojos de su destinatario; ese es el lugar más triste del mundo.
“Un niño que llora en el desierto; eso es el amor”
Pablo Neruda.
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